<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5462681</id><updated>2011-09-04T10:43:41.462+02:00</updated><title type='text'>Cuentos de Javier Nodras</title><subtitle type='html'>Sobre los despojos de lo cotidiano...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://nodras.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5462681/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nodras.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Javier Nodras</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09671808517938392639</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_a-5s0nRHCKM/SCaRRBffWBI/AAAAAAAAABE/TJEeY1CPSnE/S220/Oleo_50_50_Oto%C3%B1o_ed02.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5462681.post-105545097451616848</id><published>2003-06-12T22:49:00.001+02:00</published><updated>2008-05-10T07:05:54.818+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Hace ocho años que no cogía los pinceles. Este domingo pasado, sin embargo, he terminado un nuevo cuadro. Reconozco que me ha hecho feliz pintarlo, que disfruté mucho por primera vez una tarde de domingo, -las odio y las necesito, como todos mis odios-, y ahora que está terminado me gusta observarlo de pasada en la habitación donde lo he puesto sobre el caballete hasta que se seque el óleo. Me inspiré en una serie de cuadros de una exposición que vi en Granada en el Hospital Real de Salazar. En un principio pensé mantener las proporciones y los colores, y variar sólo la escala, porque los cuadros que me interesaban eran de formato muy grande, pero luego, cuando fui a plasmarlo en el boceto a lápiz en el único lienzo que tenúa (en realidad no es lienzo, es sobre madera), vi que las proporciones de ancho por alto no se correspondían, así que las cambié. Anna aprecia mucho más el arte abstracto que el figurativo, y quizás por eso me lo ha pedido para ponerlo en su habitación en Pergine Valsugana, pero aunque en un primer momento me hizo ilusión (tener obra en el extranjero, y en especial en Italia, es mucho más de lo que podía soñar para empezar), luego me lo he pensado mejor y creo que prefiero que no se lo lleve a su casa, porque estar al lado de lienzos de pintores con un cierto nombre, aunque sea a nivel local o regional, y con un cierto caché, me avergüenza, así que finalmente he decidido que no se lo voy a dejar. No sé qué haré con él, supongo que de momento lo guardaré, y más adelante, ya veremos si sale algún concurso. Por cierto, me gustó cuando le pregunt? a Anna qu? era lo que hab?a pintado y ella lo descubri?: un paisaje especular. Comenc? por pintar la parte inferior, la tierra, que es m?s bien el perfil de una monta?a, y luego, un mes despu?s, comenc? a pintar la parte superior, el sol. El domingo me enfrent? con el problema de la transici?n entre el sol y la monta?a, entre el rojo y el verde. Hab?a pensado en el cielo, el azul, e incluso ten?a decidida la tonalidad, un azul brillante, muy vivo, que realzara la simetr?a vertical con otra horizontal. Sin embargo, cuando me puse manos a la obra vi que el cuadro se romp?a, que la unidad, la homogeneidad, ya no exist?a. Ten?a la parte central vac?a y no ve?a la forma de resolverlo hasta que pens? en que el azul de cada uno de los extremos se impregnara ligeramente de las tonalidades vecinas, es decir, dibuj? un azul ligeramente rojizo en la parte donde acababa el sol, y en un azul algo verdoso en la que delimitaba el contorno de la monta?a. Todo est? delimitado por l?neas verticales amarillas, que tambi?n ayudan a integrar el cuadro, a darle unidad. Para haber transcurrido tanto tiempo, estoy relativamente orgulloso del resultado final. Ahora estoy decidiendo cu?l ser? el pr?ximo; estoy dudando entre una variaci?n nocturna del mismo tema, para la que he pensado utilizar un material bastante original, o bien cambiar de tem?tica e inspirarme en los comics, que es algo que siempre vi curioso desde que conoc? los de Roy Linchestein. En mi caso, los comics que m?s me interesa convertir en lienzo son los de Manara, porque tienen la mezcla de sensualidad de la belleza desnuda femenina con el tratamiento infantil del comic que encuentro muy interesante. Es curioso, pero me ocurre con los cuadros lo que con los relatos: el proceso previo, de maduraci?n mental, es mucho m?s largo que el manual, el que requiere ponerse manos a la obra y plasmar lo que previamente he decidido. Por eso quiz?s nunca haya sentido el p?nico de la hoja en blanco, o quiz?s por eso est? tan habituado a ?l, porque no lo siento cuando tengo la hoja delante m?a, porque si existe no se me pasa por la cabeza ponerme a pintar o a escribir (s?lo algunas veces, y los resultados fueron tan decepcionantes que no volv? a insistir). Otra forma de decirlo ser?a que vivo con el p?nico de la hoja o el lienzo en blanco instalado en m?, y el proceso de c?mo rellenarlo es mi modus vivendi, algo que no me parece esencialmente da?ino. En lo relativo a la pintura debo reconocer que las limitaciones t?cnicas me imponen mucho los temas, menos que en los relatos, pero creo que si las acepto, puedo conseguir resultados aceptables, al menos para m?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5462681-105545097451616848?l=nodras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5462681/posts/default/105545097451616848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5462681/posts/default/105545097451616848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nodras.blogspot.com/2003_06_01_archive.html#105545097451616848' title=''/><author><name>Javier Nodras</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09671808517938392639</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_a-5s0nRHCKM/SCaRRBffWBI/AAAAAAAAABE/TJEeY1CPSnE/S220/Oleo_50_50_Oto%C3%B1o_ed02.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5462681.post-105519220405009010</id><published>2003-06-09T22:56:00.001+02:00</published><updated>2008-05-16T20:03:09.256+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Tener treinta y tres años y acabar de pasar a los ojos de todos la frontera que separa al jóven del caballero parece un momento lo suficientemente terrible como para iniciar un diario desleído, la mejor traducción que se me ocurre para un web log, que aunque esté destinado a no ser lo suficientemente sincero porque cualquiera pueda leerlo, y aunque esté destinado para mi desconsuelo a que, de todos los habitantes de este planeta, les interese a, quizás, unas pocas personas (mi hermano y Anna ya se han borrado de la lista no iniciada de sujetos interesados en conocer mis elucubraciones),  esas poquí­simas con las que quedo para tomar café y ser sincero las tardes de los domingos, que son a la semana lo que el paso equinoccial tÃº-usted a la vida, esas personas a las que llamo de vez en cuando, o cada vez mÃ¡s de cuando en cuando.&lt;br /&gt;La semana pasada caminaba de vuelta del trabajo al mediodÃ­a cuando alguien de mi edad me detuvo en la calle donde vivo para pedirme fuego: - Perdone, Â¿Tiene fuego, caballero? El caballero era yo. AsÃ­ fue como descubrÃ­ que el joven y yo no tenÃ­amos la misma edad. Dos dÃ­as antes, en una panaderÃ­a a menos de veinte metros de ese lugar, una seÃ±ora de unos Â¿setenta? aÃ±os, cuando la chica que vendÃ­a el pan preguntÃ³ quiÃ©n era el siguiente, respondiÃ³: Es el turno de este caballero. El caballero era yo. Independientemente de que no sepa dÃ³nde me dejÃ© atado el caballo, y descartando un efecto perverso de la orografÃ­a de la ciudad, una especie de singularidad espacio-temporal que mutila a los malagueÃ±os del sentido de la edad cuando ven a gente que se conserva tan bien como yo, debo reconocer que me he convertido en caballero. Procuro sacarle la parte positivo, noblesse oblige, pero sÃ³lo se me ocurre que a ciertos hombres â€“sex symbols sobre todo- los aÃ±os y las canas no les sientan tan mal. Por cierto, yo de momento sÃ³lo tengo dos cerca de mi oreja derecha, y Anna las mima con sonrisas cada vez que las redescubre. QuizÃ¡s lo  Ãºnico que eche de manos de este nuevo estado en que me encuentro es que el momento que ha marcado un hito tan fundamental de mi vida no haya tenido lugar en algÃºn castillo, y que ningÃºn rey haya acariciado con su espada mis hombros, como en aquellas pelÃ­culas del primer technicolor, de princesas rubias e hidalgos valientes, de pÃ©rfidos rufianes y finales felices. Ha sido en una panaderÃ­a y fue una seÃ±ora mayor la que me han indicado que mi rostro ya no es el que era. Algo profundamente superficial, es decir, profundamente importante, y que quizÃ¡s debÃ­ resolver no perdiendo la ocasiÃ³n de besarla, esperando a ver en quÃ© se convertÃ­a: quizÃ¡s sus arrugas se hubieran hecho de miga, las de una piÃ±a calentita, por ejemplo, o en el espÃ­ritu de sir George Solti en forma de arpeggio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5462681-105519220405009010?l=nodras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5462681/posts/default/105519220405009010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5462681/posts/default/105519220405009010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nodras.blogspot.com/2003_06_01_archive.html#105519220405009010' title=''/><author><name>Javier Nodras</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09671808517938392639</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_a-5s0nRHCKM/SCaRRBffWBI/AAAAAAAAABE/TJEeY1CPSnE/S220/Oleo_50_50_Oto%C3%B1o_ed02.jpg'/></author></entry></feed>
